Preparación
- 1
Precalienta la Air Fryer a 190 °C y elige una cazuela baja que quepa holgadamente en la cesta.
- 2
Corta los tomates por la mitad y mézclalos con el ajo rallado, el aceite, la mitad del orégano y pimienta.
- 3
Coloca los tomates en la cazuela y cocínalos durante 6 minutos para que pierdan parte de su agua.
- 4
Sitúa la rodaja de provolone sobre los tomates, añade el orégano restante y los copos de guindilla.
- 5
Cocina 6–7 minutos a 200 °C, hasta que el queso esté fundido y presente manchas doradas en la superficie.
- 6
Deja reposar un minuto, añade la albahaca y sirve inmediatamente con el pan tostado.
Consejos de Recetivo
✓ Precocinar los tomates evita que liberen demasiada agua y que el queso quede hervido en lugar de gratinado.
✓ Utiliza un recipiente apto para altas temperaturas y deja espacio alrededor para que circule el aire.
✓ Sírvelo en cuanto salga: el provolone vuelve a endurecerse rápidamente al perder temperatura.






