Preparación
- 1
Corta los tomates por la mitad y rállalos por la parte gruesa, descartando la piel.
- 2
Escurre solo el exceso de agua, añade una pizca de sal y una cucharada de aceite.
- 3
Tuesta el pan hasta que la superficie esté crujiente y el interior conserve algo de ternura.
- 4
Frota ligeramente cada rebanada caliente con el ajo partido.
- 5
Reparte el tomate, añade el aceite restante y termina con el jamón colocado sin aplastarlo.
Consejos de Recetivo
✓ Utiliza tomates muy maduros y carnosos para obtener sabor sin empapar el pan.
✓ Añade el jamón al final, sobre el pan aún templado, para que la grasa se funda ligeramente.



