Preparación
- 1
Corta las berenjenas sin pelar en bastones de un centímetro.
- 2
Cúbrelas con la leche y una pizca de sal y deja reposar 20 minutos.
- 3
Escurre y seca muy bien los bastones antes de rebozarlos.
- 4
Mezcla las dos harinas, pasa la berenjena por ellas y sacude el exceso.
- 5
Fríe por tandas en aceite a 180 °C hasta que quede dorada y crujiente.
- 6
Escurre sobre una rejilla, sazona y sirve enseguida con un hilo de miel de caña.
Consejos de Recetivo
✓ El remojo en leche suaviza el amargor y ayuda a que la berenjena absorba menos aceite.
✓ No amontones las piezas después de freírlas: el vapor ablandaría el rebozado.



